Tema cinco: El bautismo en agua (Lectura para la casa)


Tema cinco: El bautismo en agua (Lectura para la casa)

Después de creer en el plan de salvación para su vida, el eunuco etíope pidió a Felipe que lo bautizara (Hch. 8:35-36). Lo siguiente en nuestras vidas, después de aceptar a Cristo Jesús como nuestro Salvador es ir al bautismo en agua. ¿Por qué es esto tan importante? ¿Por qué el mimo Señor Jesús pidió ser bautizado? (Mt. 3:13). Vemos una clara figura en el libro de Éxodo: Después de la salida de Israel de Egipto (figura del mundo), el pueblo cruzó las aguas para poder ser librados de faraón (figura del diablo), y poder pasar así, de terreno hostil a terreno seguro (Ex. 14:22, Ex. 15:4). No es los mismo que nuestros ojos se abran y pasemos de las tinieblas a la luz, que pasemos de la potestad de Satanás a Dios (Hch. 26:18). Esto quiere decir que el diablo aun puede alcanzarnos antes de ser bautizados, pero que nuestros enemigos son sepultados en el bautismo en agua, por eso la urgencia del etíope para bautizarse después de creer. 

El apóstol Pablo nos habla de los beneficios del bautismo en nuestra vida, mencionando que, al ser bautizados, el hombre viejo muere, y al salir del agua se resucita juntamente con Cristo, de la misma manera que Él lo hizo (Ro. 6:3-11); por lo cual nuestro cuerpo deja de ser un templo de pecado, para convertirse en un templo para Dios. El problema con no bautizarse es que las ataduras a faraón siguen vigentes y es como “estar en terreno enemigo”.

El bautismo nos limpia la conciencia: ¿Puede pecar un cristiano después de ser bautizado? Puede, pero no debe: Después del bautismo es muy probable que el cristiano vuelva a pecar, y no porque el bautismo fuera infructuoso, sino que en nosotros aun pueden estar operando ciertas aéreas de nuestra vida, las cuales habrá que seguir rindiendo al Señor,  por eso Pablo lo advirtió en Romanos 6:1-3. Entonces ¿qué pasa en nosotros después del bautismo? Hay un trabajo espiritual en nuestra conciencia ¿Qué es la conciencia? ¿Será la conciencia el Espíritu Santo? No, la conciencia no es el Espíritu Santo. Según el diccionario RAE, conciencia es: Conocimiento interior del bien y el mal. Si el bautismo cambia la conciencia, esto quiere decir que Dios nos hace aptos para distinguir entre el bien y el mal, pero no según el mundo, porque hay quienes llaman bueno a lo malo, y a lo malo bueno (Isa. 65:2), esto sería conciencia a la manera del mundo, pero el bautismo nos ayuda a amar lo que Dios ama, y a aborrecer lo que Dios aborrece (Ap. 2:6). Conciencia tiene su significado implícito: con-ciencia = con-conocimiento. El bautismo cambia y amplia nuestro conocimiento de lo malo y lo bueno (1Pe. 3:21), no según el criterio nuestro, si no de Dios (Col. 2:2). 

Conforme nuestro caminar en Dios sigue avanzando más y más, comprenderemos en plan de Dios y qué es lo que Dios aprueba o desaprueba, rindiendo y entregando áreas de nuestras vidas, y alcanzando lo que Él desea que alcancemos. NUNCA nos desanimemos de nuestro caminar, porque recordemos que nuestro caminar es como la luz de la aurora, al principio se puede ver muy oscuro, pero después, en medida que va en aumento, nuestra vida estará llena de luz  y llegaremos a la posición de bendición que Él desea para nosotros (Pr. 4:18).